domingo, 23 de junio de 2013

Caperucita roja

Caperucita Roja era una niña afiliada desde que nació al partido comunista que siempre iba por el bosque con una caperuza de color rojo si ninguna otra ropa. No fue hasta que la denunciaron por escándalo público hasta que la obligaron a ir con ropa.

Se ganaba la vida de mula y traspasaba la mercancía en una cesta llena de comida que supuestamente era la merienda de la abuelita, que vivía en una casa en el bosque. La droga por lo general, estaba escondida en una bolsa o compartimiento de la cesta. Su abuela en realidad era una importante narcotraficante buscada por la ley en varios países.

La madre de Caperucita le advirtió que mientras estuviera en el bosque no se apartara del camino, y que no se entretuviera. Se le olvidó decirle que el camino estaba lleno de lobos y bestias de todo tipo, pero a pesar de saber esto, mando a su hija sola por el bosque.

Cuando ya estaba en el bosque, se encontró con el lobo, quien le preguntó hacia dónde iba. Caperucita le contestó que a casa de su abuelita, que estaba enferma, a llevarle una merienda; y le dijo todo lo que llevaba en la cesta, excepto lo de la droga claro.
Entonces el lobo se fue a la casa de la anciana y se la comió sin masticar. Después de eso, le dio por travestirse de abuelita. Mientras tanto, Caperucita se entretuvo por el camino esnifándose parte de la mercancía, por lo que llegó a la casa de la abuelita bastante perjudicada. Tanto, que no fue capaz de distinguir entre su abuelita y un lobo. El lobo se la comió de un bocado y empezó a ver a Lucy in the sky with diamonds.

Un leñador que se encontraba cerca escuchó a Caperucita Roja que pedía socorro por la ventana. Tomando su hacha corrió hacia la casa para salvarla, pero llegó tarde. El leñador mató al lobo de un hachazo, hizo una cesárea y sacó a la abuelita y a Caperucita. El leñador se enamoró de la abuelita casi al instante y se casaron. Caperucita decidió dejar el contrabando de drogas y mudarse al pueblo de al lado. Allí conoció al príncipe de Beukelaer para más tarde casarse y tener un hijo violeta.

Vivieron felices y comieron galletas María, por que las perdices estaban muy caras en aquella época. Caperucita le tenía tan absorvido a su marido, sexualmente hablando, que no tenía tiempo para nada más, así que decidió renunciar a obtener la corona. Actualmente ambos viven en una caja de cartón en un basurero.

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