sábado, 22 de junio de 2013

Duffy

La Amy Winehouse, pero menos drogada y un solo éxito
Aimee Anne Duffy , más conocida por Duffy es una sobrevalorada cantante galesa con voz nasal con ínfulas de pretender renovar la escena musical, cuando en realidad no es más que un producto clonado con poses forzadas de niña buena que escribe canciones pidiendo a sus chicos que le hagan caso.

Su carrera fue a base de chupar rueda de la de Amy Winehouse. Trataron de venderla como la nueva Dusty Springfield, cosa que demuestra que la industria musical nos toma por tontos.

Por si esto fuera poco, empezó como triunfita, es decir, participando en un programa de esos de karaoke Wawffactor, versión galesa alternativa de Pop Idol. Algo de lo que hoy en día parece avergonzarse y pocos lo saben, ya que en las entrevistas que le hacen no lo mencionan.

En 2007 firmó un contrato con A&M Records, que la vendieron como "La nueva Amy Winehouse" con la que grabó su primer disco llamado Rockferry. El disco tuvo éxito entre la crítica, público y en ventas, lo cual no quita que esté muy sobrevalorado. De hecho, la mejor canción Mercy, es un single hecho para dar la impresión de un disco alegre y pegadizo que luego no existe, ya que no se parece en nada al resto de canciones.

La ilusión se desvaneció con su segundo disco Endlessly, ya que cayó en el pop comercial con canciones insípidas y facilonas. Evidentemente entre eso y esperar demasiado a sacarlo, hizo que tuviera menos ventas de lo esperado (hasta diez veces por debajo de Rockferry).
No fue una decisión muy acertada sacar como primer single esa mierda llamada Well, Well, Well, en la cual parecía que la grabó con unas pinzas en la nariz y en el vídeo parecía un anuncio de Loewe en el que bailaba algo parecido a La Macarena. El tema no coló y quedó fuera del top 40 británico y canciones como My Boy, con sus efectos electrónicos pasados de moda, Lovestruck o Keeping My Baby se mueven en tierra de nadie, sin sonar ni clásicas ni actuales.

Mientras tanto, Adele le comía terreno y ella ya está pensando en retirarse por el camino de la verguenza. Hay quien dirá que este no es el esperado álbum definitivo de Duffy y que con el tercero se arregle la cosa, pero quizá su disco definitivo ya estaba hecho y Rockferry ha dejado una huella que quizá pese demasiado a Duffy durante su carrera. Una opción sería formar un grupo con Pitufina y/o Alvin y las ardillas, ya que tienen el mismo registro vocal.
Mientras preparaba este tercer trabajo se incendió su casa. Duffy logró rescatar a su perro y gato, pero no su Grammy, como si de una especie de justicia divina se tratara.

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