miércoles, 19 de junio de 2013

Manuel Pérez Chaves

No soy un kamikaze, quiero otro juisio
Manuel Pérez Chaves, más conocido como @Manolon67, es un viejo verde que va persiguiendo a jóvenes twitteras que actualmente es el hazmerreir de Twitter. Se enamoró de una tal Sarita Madriz, una cuenta fake de Twitter que como es medio lelo no se da o no quiere darse cuenta de ello.

Tras ponerlo cachondo, Sarita se citó con él hasta en 3 ocasiones en Madrid, dejándole plantado en las 3 ocasiones. La primera vez quedaron en Madrid y no se presentó, aunque al lugar llegaron fans de Manolon. Después quiso seducirla enviando sus fotos y su cuerpo serrano, pero lo único que logró fue que se filtrara su número de teléfono.

La cuarta cita fue en Barcelona y obviamente, para o perder la costumbre, tampoco se presentó, aunque en esta ocasión ya se olía la tostada y se pilló un cabreo.
Tras ser trolleado por Sarita Madriz y Berlusdowni por enésima vez, vuelve de Barcelona y por la autopista decide ponerse en contra dirección y dar la wuerta para no pagar peaje, ya que costaba 35 euros y solo llevaba 10 eurillos. La Guardia Civil lo persiguió creyendo que era un loco kamikaze. El troleo le costó una pena de 1 a 4 años de retirada del carnet de conducir y una multa económica. Luego reconoció que lo que hizo era un poco peligroso, pero en ningun momento hubo ningún accidente y siempre iba por la derecha. No se sabe si era su derecha o la de los que venían enfrente.
Por suerte se dio cuenta que le estaban tomado el pelo, ya que Sarita tenía pensado citarse con ella en Nueva York. Luego le dijeron que Sarita Madriz era Miguel Iborra Gracie‏‎. Lo peor de todo es que en su trabajo lleva pistolas.
Hoy en día sigue diciendo que Sarita existe, que la vio una vez de espaldas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Para comentar en esta web hay dos vías. Una es usando los comentarios que cada página tiene para insultar a su autora y decir que este blog es una mierda. Tanta sinceridad puede llegar a que otros lectores se sumen a lo que es ya, un secreto a voces. La verdad duele.