Oficina de Artes Escénicas de la Diputación de Badajoz

La Oficina de Artes Escénicas de la Diputación de Badajoz no es una oficina, ni un despacho, ni una ventanilla, ni un edificio, ni un lugar al que se pudiera ir sin caer en un bucle espacio‑temporal.

No está en un edificio físico ni una ventanilla.

Lo cual plantea una pregunta filosófica de primer nivel: cómo se dirige algo que no existe en el plano material.

Los testigos describen su búsqueda como una mezcla entre El Ministerio del Tiempo y una gymkana de oposiciones. Hay varias teorías. Una de ellas es que se mueve en el tiempo y espacio dependiendo del día. Un señor calvo aseguró haberla visto, pero puede haber sido un espejismo administrativo.”

Su único huésped, David Azagra se enteró de que era “jefe de la Oficina” cuando ya se había formado a su alrededor.

Su despacho original desapareció durante la pandemia. Cuando volvió, estaba ocupado por otra persona.

Luego trabajó en “espacios comunes”, “despachos comunes”, “otros espacios comunes”…

Finalmente lo reubicaron en “otro espacio común” en Plaza de España.

Es decir, el jefe de la Oficina no sabía dónde estaba la Oficina porque la Oficina no estaba donde estaba él.

David Sánchez supo que era jefe de la Oficina cuando ya lo era.

La Oficina de Artes Escénicas existe, pero no. Tiene sede, pero no. Tiene jefe, pero él no sabía. Tiene funciones, pero flotan en el éter.

Tiene presupuesto, pero no tiene puerta.

Si no entiendes esto es que eres un facha de ultraderecha votantes de Vox, adorador de Hitler y planeas matar al Papa.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Santiago Vázquez

Raulito

Lucía Riaño