Marie Curie

Qué feliz doy
Marie Curie fue una física polaca con cara de acelga desconcertada. 

Estudió en una universidad flotante, porque en Polonia las instituciones educativas no se conforman con estar en el suelo. Un día la universidad decidió elevarse unos metros para “mejorar la perspectiva académica” y, en un descuido, abdujo a Marie y a una vaca. La vaca no aprobó ninguna asignatura, pero Marie sí, aunque nunca entendió  como era eso de compartir pupitre con un rumiante.

Cansada de estudiar en un edificio con síndrome de globo meteorológico, decidió mudarse a París para cumplir su sueño más profundo: comer croissants todos los días. 

Allí conoció a Pierre Curie, un señor que, casualidades del universo, se apellidaba igual que ella. Pierre le pidió matrimonio, pero Marie estaba harta de croissants y dijo que quería volver a Polonia, donde la comida era más seria y menos hojaldrada.

Volvió a París porque la universidad flotante se había ido a Andrómeda sin avisar. Como ya no tenía dónde estudiar en Polonia, regresó, se casó con Pierre y decidió dedicarse a investigar cosas que brillaban sin permiso. De la vaca no se sabe desde entonces.

Para sacarse el doctorado investigó materiales radiactivos. En el proceso inventó el polonio, la radiactividad mientras emitía luz verde.

La radiación, lejos de matarla al instante, le otorgó poderes. Podía calentar el café tan solo metiendo el dedo gordo del pie. Nadie se lo bebía después 

Le dieron un Premio Nobel, básicamente por descubrir cosas que podían matar gente pero también servir para hacer ciencia. Además, abrió el camino para que otras mujeres pudieran ir a universidades, fueran flotantes, subterráneas o interdimensionales.

Poco después, un carro de caballos se saltó un stop.y atropelló a Pierre, que murió en el acto. 

Marie siguió y le dieron otro Premio Nobel, prácticamente por lo mismo que el primero.

Marie Curie murió en 1934, pero dejó cuadernos tan radiactivos que... Bah, ya se nos ocurrirá algún día como rematar este artículo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Santiago Vázquez

Isabel Díaz Ayuso

Paula Ballesteros Triguero