Entradas

Santa Paciencia de los Cojones

Imagen
Santa Paciencia de los Cojones es una de las figuras más veneradas del santoral contemporáneo, especialmente por quienes han sobrevivido a una mañana en la administración pública sin perder la compostura ni lanzar un grapador por la ventana. Su vida es un testimonio de resistencia emocional, autocontrol heroico y una capacidad sobrehumana para no mandar a nadie a freír espárragos. Infancia    Nació en un pequeño pueblo donde el reloj del ayuntamiento siempre iba cinco minutos atrasado. Desde bebé ya mostraba señales de santidad: lloraba en silencio, esperaba su turno para gatear y nunca interrumpía a los adultos, incluso cuando tenía hambre.   A los tres años realizó su primer milagro: soportó una comida familiar de siete horas sin quejarse, escuchando historias repetidas de su tío abuelo sobre la mili. La familia lo interpretó como un signo divino. Juventud    En la adolescencia desarrolló su don más famoso: la mirada serena que desactiva conflictos. Cuan...

San Frenando

Imagen
San Frenando , fue un santo que por motivos que se desconocen, acabó siendo patrón de los que llegan tarde incluso cuando salen temprano,  Nació según fuentes que nadie ha verificado en algún lugar entre Cuenca y un descampado que había cerca. Se llegaba un rato a pie y otro caminando. Desde pequeño mostró señales de santidad: cada vez que intentaba hacer algo, lo hacía casi bien. No bien del todo, pero tampoco mal.  Su primer milagro documentado ocurrió a los ocho años, cuando intentó correr en clase de gimnasia. Dio tres pasos, se tropezó con su propio entusiasmo y cayó tan lentamente que los profesores tuvieron tiempo de tomar café, comentar el clima y volver antes de que tocara el suelo.  Desde entonces se le atribuye el don de la caída pausada, muy útil para quienes desean dramatizar sin lesionarse. Durante su juventud, San Frenando desarrolló su habilidad más conocida: Era capaz de detener cualquier conversación incómoda simplemente diciendo “bueno…” y mirándose la ...

Endemoniado Gadareno

Imagen
¡El comunismo nunca  ha funcionado! El Endemoniado Gadareno  o  Legión fue un pobre hombre poseído por demonios, viviendo entre tumbas, rompiendo cadenas y dando muy mala imagen al turismo local. Sin embargo, un análisis serio, riguroso y absolutamente irresponsable del texto evangélico revela que este sujeto no estaba poseído, sino sobrepoblado. Era literalmente una asamblea demoníaca okupando un solo señor, sin pagar alquiler, sin contrato y con una política interna de gritos, autolesiones y nudismo funerario. No podía vivir en sociedad. No porque fuera peligroso (que también), sino porque nadie quiere sentarse al lado de alguien que grita a las tres de la mañana, se pega piedras a sí mismo y vive en un cementerio. Llegó Jesús, que hizo el papel de desokupa y los desalojó. Los demonios, en lugar de huir, negociaron. El nazareno les dio vivienda alternativa en unos cerdos. Tuvo buenas intenciones y los demonios entraron en los cerdos. Que los cerdos se suicidaran en mas...