Santa Paciencia de los Cojones
Santa Paciencia de los Cojones es una de las figuras más veneradas del santoral contemporáneo, especialmente por quienes han sobrevivido a una mañana en la administración pública sin perder la compostura ni lanzar un grapador por la ventana. Su vida es un testimonio de resistencia emocional, autocontrol heroico y una capacidad sobrehumana para no mandar a nadie a freír espárragos. Infancia Nació en un pequeño pueblo donde el reloj del ayuntamiento siempre iba cinco minutos atrasado. Desde bebé ya mostraba señales de santidad: lloraba en silencio, esperaba su turno para gatear y nunca interrumpía a los adultos, incluso cuando tenía hambre. A los tres años realizó su primer milagro: soportó una comida familiar de siete horas sin quejarse, escuchando historias repetidas de su tío abuelo sobre la mili. La familia lo interpretó como un signo divino. Juventud En la adolescencia desarrolló su don más famoso: la mirada serena que desactiva conflictos. Cuan...