viernes, 21 de febrero de 2020

José Velez

Qué mala suerrrrrte
José Velázquez Jiménez, más conocido como Pepe Gáfez José Vélez, es un cantante y gafe profesional.
Lleva tantos años cantando como sin poder ver una lluvia de estrellas.
Allá vaya donde vaya esa noche hay nubes e incluso niebla. Y eso en el mejor de los casos. Inundaciones, tifones, incendios, terremotos y otras desdichas. Hasta ladillas se pilló una vez.
Es como una suerte de antena WiFi que distribuye su mal fario a todo aquel que esté bajo su cobertura.

Biografía

Nació en 1951 y pronto se puso a cantar. Pero también su gafe.

El hospital donde nació se cayó a pedazos. El cura que lo bautizó fue alcanzado por un meteorito.
El colegio donde fue, se derrumbó durrante un terremoto .

Pero su gafe parecía que pasaba desaparecido. Se fue haciendo conocido en su pueblo y luego en Canarias.

Ya por finales de los 60 se empezaron a dar cuenta y lo desterraron a Madrid. A partir de ese año el Real Madrid dejó de ganar Copas de Europa.

Pero nadie relacionaba aquello con él y se iba haciendo más famoso. Participaba en festivales que nunca ganaba.
Lo eligieron para Eurovisión y ya fue conocido por todos.
Presentó la canción Vulevudanséavecmua Bailemos un vals con traje de tres piezas blanco, con un rítmico vaivén pendular de hombros y caderas y con los brazos tan abiertos como los del Cristo de Sao Paulo.

Finalmente Alfonso Arús destapó su gafismo en el 92. Y a partir de ahí muchos ataron cabos.
Ya no le llamaban tanto, solo en su isla de nacimiento y para saber cómo estaba.

Entonces, con mucho tiempo libre, acompañado por tres coristas, buscó a su Michele, la mujer que desapareció tras un verano que suponemos movidito. O no le encontró o ella huyó según venía.

El Ayuntamiento de Telde, para evitar que desapareciera el único referente de su pueblo, lo metió en formol y lo tiene prisonero.

Desde entonces, Telde ha sido masacrado por incendios, rayos, impactos de meteoritos y a una señora le atacó un cachalote. Al ser evacuada en ambulancia, dicha ambulancia cayó por un barranco y fue a parar contra un señor que custodiaba el último lagarto gigante.

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