jueves, 11 de julio de 2013

Emma García

Emma García es una presentadora de televisión española con sonrisa hipócrita. Da la apariencia de ser la típica chica simpática, inteligente y guapa. Cada una de sus moderadas palabras va encaminada a que la gente piense de ella: "Qué buena chica". Se trata de una de las más cínicas propulsoras de la basura televisiva, perfectamente reflejada en los berzotas a los que suele entrevistar, o en las estupideces que se tratan en su programa. Sonrisas falsas que no son suficientes para ocultar que se trata de una de las más firmes precursoras del marujeo y la incultura más contumaz.

Le cuesta poco alegrarse y disfrutar de las desgracias ajenas. Verle a Emma García las piernas es más difícil que ver a Tamara Gorro leyendo un libro. Emma García, aunque pocos se las hayan visto tiene piernas. Unas piernas por cierto no suele mostrar casi nunca y que ha hecho dudar a muchos de sus seguidores. Las piernas de Emma García han sido, desde hace años objeto de debate y misterios. Poco después Emma fue madre y más conservadora en su vestir. Ella afirma que no se ponía minifalda para no llamar la atención.

Los escotes y minifalda de antaño dieron lugar a una forma de vestir que muchos no sabrían como calificar. No entendemos su pasión por tanto complemento junto, tampoco los estampados floreados que le gustan tanto y mucho menos las superposiciones de vestidos sobre pantalón de pata ancha más propios de Ágatha Ruiz de la Prada en su peor época. A Emma García se ve que la viste su peor enemigo y posiblemente sea Tamara Gorro su asesora. Dicen las malas lenguas que quiere quitarle la silla. Esto explicaría porqué suele vestir vaqueros acampanados desteñidos que dejaron de fabricarse a finales de los 90, collares imposibles, combinaciones de colores aun más, el mismo peinado desde hace 10 años o peor aun moños que no nos hariamos ni para meternos en la ducha. Zapatos ortopédicos, ropa desfasada.

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