jueves, 17 de enero de 2013

Ana Botella

En Madrid no hay ni playa ni humos

Ana María Botella Serrano es una política, física española, esposa de José María Aznar y perteneciente a una secta ultracatólica catolicista radical. Fruto de su matrimonio ha tenido tres hijos y ninguno le salió pera. Conoció a José María Aznar en el viaje de fin de carrera por Atenas, Roma y Estambul y se enamoró locamente de su bigote. A los pocos días del encuentro iniciaron su relación y poco después se casaron.
En 2003 fue elegida concejal del Ayuntamiento de Madrid, ocupándose del área de asuntos sociales en el equipo de gobierno del alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, donde se ocupa de todos los sectores de la sociedad, entre ellos los indigentes y los homosexuales.
Tras las elecciones de 2011 ascendió a alcaldesa, ya que Gallardón fue nombrado ministro. Tras su ascenso, las peras subieron un 60% en Mercamadrid y las manzanas 80%. Se rumorea que va a poner una especie de Muro de Berlín en Chueca y cada vez que haya que limpiar las calles, meterán a los mendigos en el Metro para que no estorben.
En su trabajo de física, ganó el premio nobel a la simplonada con su teoría de la macedonia relativa. Aunque eso sí, utilizar el coche oficial para ir a la peluquería es toda una comodidad [1]
Tuvo su primera gran crisis motivada por la muerte de cuatro perroflautas en el Madrid Arena. Lo resolvió de forma magistral, no dejando recintos del ayuntamiento para más espectáculos de esta clase. Al día siguiente resucitaron las cuatro muertas y Ana Botella ascendió a los cielos.
Eso sí, cuatro niñas muertas no eran suficientes, así que mantuvo sus planes de puente y marchó a un spa de lujo Portugal de vacaciones.

Notas

  1. Botella usando coche oficial para ir a la pelu

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