domingo, 30 de junio de 2013

Cable

Cables apareándose
Se llama cable a un conductor generalmente cobre o conjunto de ellos generalmente recubierto de un material aislante o protector. El mundo está plagado de estas criaturas extrañas que algunos creen que son inanimados e inertes, pero no es así. Son una forma de vida hasta ahora desconocida.

Se alimentan de nuestra electricidad, la cual digieren y defecan en nuestros aparatos electrónicos proporcionando que éstos funcionen. Son por lo tanto, organismos constituidos por la simbiosis con los humanos. La asociación de estos dos organismos puede ser muy variada pudiéndose diferenciar varios tipos estructurales muy diferentes desde el más simple hasta los más complicados.

Por esta razón, en las casas hay un montón de cables repartidos por todas las habitaciones, de tal manera que a veces estás comiendo la sopa y al tirar de la cuchara desenchufas el televisor. Se han adaptado al medio de forma asombrosa, ya que no poseen ADN y por ello no mutan. Están por todos lados. Se apoderan de nuestro espacio personal, incluso. Lo peor de todo es que no tendría por qué ser así, pero han conseguido ser escenciales para el día a día.

Aunque muchos piensan que son inertes y por lo tanto no se mueven, están muy equivocados. Se mueven girando sobre sí mismos y se aparean con otros cables enredándose en ellos. Es por ello que cuando tu los dejas totalmente desenrrollados aparecen totalmente anudados, ya que su movimiento es muy lento y casi imperfectible para el ojo humano pero desenrredarlos es una auténtica odisea y poco fructífero, ya que ellos se buscan para enredarse uno al otro y si no lo consiguen lo harán sobre sí mismos. Esto se llama la masturbación cablítica. Cuenta una vieja leyenda, que los cables se sublevarán contra los humanos ahorcándonos mientras dormimos sigilosamente...y muy lentamente. El mundo se convertiría en la tiranía de los cables. Y todo por no poner unas bridas a tiempo.

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