miércoles, 19 de junio de 2013

Dependienta del Corte Inglés

Pasa por aquí chato, que te cobro
Una Dependienta del Corte Inglés son mujeres mezcla entre maruja-choni y puti-finismo que acuden a sus puestos de trabajos en El Corte Inglés con una ropa cutre y maquilladas como el Ecce homo de Borja. Hay quien dice que vienen de casa vestidas normal y sin maquillar y que es al llegar cuando las visten en cadena y las maquillan con la escopeta de maquillaje de Homer Simpson. Finalmente les echan perfume en dosis industriales y listas para empezar. Esto empezó a hacerse cuando se percataron de que sí venían así desde casa, la policía las detenían, pensando que eran travestis ejerciendo la prostitución. Se baraja también la posibilidad de que simplemente sean chonis adiestradas.

Una vez en sus puestos de trabajo, persiguen a los clientes con intención de ayudar. Muchos viéndolas venir desde lejos han huido por miedo. Al resto, los persiguen y acechan detrás de los percheros o estantes. Una vez que coges algo aparecen de la nada a una velocidad supersónica para preguntar si le están atendiendo. Esta persecución muchos creen que se debe a que cobran comisiones, pero lo cierto es que son solteronas que están desesperadas por hablar con alguien. Si les dices que solo está mirando ya te vigilan por si robas. Paradójicamente, cuando es al revés y eres tú el que necesitas algo, se desintegran por arte de magia y no las encuentras o están ocupadas.

Cuando se jubilan, acaban su contrato o simplemente mueren en estampidas de las rebajas de enero, su ropa es reciclada a la siguiente dependienta. Pero lo cierto es que algunas parece que llevan allí toda la vida, cosa bastante lógica, ya que allí el tiempo no se mide igual que en el resto del mundo, una semana es "una Semana Fantástica" y dura un mes, y unos Ocho días de oro que duran quince. No se sabe porqué sucede esto, ya que los científicos cuando entran a investigarlo salen del lugar huyendo de travestis.

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