jueves, 20 de junio de 2013

François Hollande

Votadme a mí, que putearé a los ricos
y traeré más crisis
François Gérard Georges Hollande es un político populista berlinés francés, presidente electo de Francia el 6 de mayo de 2012, conocido como el ZP de Francia por sus ideas utópicas y casi perroflautas. Su discurso "Yo amo al ser humano mientras que otros adoran el dinero" recuerda a la frase mítica de Zapatero "La Tierra no pertenece a nadie, salvo al viento".

Se estima que llevará a la ruina en menos de cuatro años. Promete unos cuantos años de muchas risas. Es de esos socialistas cuyo discurso es que la culpa de todo es de los mercados, los bancos, los ricos etc. A cambio eso sí, multiculturalidad y despilfarro en general dilapidando el dinero público, para los que sean de su cuerda, maricas, moros e intelectuales rojos varios. Angela Merkel se frota las manos y ya debe estar sacando brillo a sus tanques para instaurar el Cuarto Reich. Una buena garantía de que la próxima presidenta de Francia será Le Pen. De hecho, nada más resultar elegido, miles de franceses se mudaron a vivir a Londres. Veremos cuanto tarda en claudicar ante Merkel y si termina la primera legislatura. El día de su investidura fue en un Peugeot 208, para aparentar humildad, como ya hizo Alfredo Pérez Rubalcaba en las elecciones españolas. Está claro que gobernará de cara a la galería y se avecinan dosis letales de populismo barato. El avión en el que viajaba a Berlín el reino del Cuarto Reich fue alcanzado por un rayo en pleno vuelo, lo que se dice una visita relámpago. Está claro que o Thor es de derechas o Merkel no sólo tiene poder sobre Europa y los mercados, también lo tiene sobre lo elementos metereológicos.

Su primera medida internacional fue de lo más zapaterista. Retiró las tropas francesas de Afganistán. Habrá que ver a dónde se lleva de "misión humanitaria" a las tropas. Probablemente a Siria. La siguiente medida fue que los franceses volverán a jubilarse a los 60 años en vez de los 62. Cuando lo reelijan ya lo pondrá en 67. Eso sí, solo los que empezaron a trabajar a los 18 y tengan 41 años cotizados. A los dos meses de su victoria electoral fundió a impuestos a los franceses. Las familias perdieron poder adquisitivo, hubo una cascada de cierre de empresas y aumentó el paro.
Hollande comenzó a abandonar sus promesas electorales, adoptando la política de austeridad impuesta por Angela Merkel. Antes de ser elegido, Hollande repitió en muchas ocasiones que "la austeridad no puede ser nuestro horizonte". Eso y que iba a dar a todo el mundo casa, coche y 500 euros para que se lo gastasen en putas.

Dos meses más tarde, se vio forzado a recortes presupuestarios y subida masiva de impuestos. Tiempo después recortó en Sanidad, Educación y Justicia. Luego subió el impuesto del 75% a los millonarios, es decir, a los que tiran del país. Los cuales cogerán sus millones y se largarán a otros países en los que invertir. En resumen, que va a estar prohibido ser rico y esforzarse en la vida si luego, porque luego el estado te va a robar lo que consigas. Por cada millón que ganen solo 250.000 será para el empresario, mientras el estado se queda 750.000. Luego creerá que va a recaudar algo y la mayoría se buscará paraísos fiscales. Fuga de capitales a mansalva.

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