sábado, 22 de junio de 2013

María de Villota

María, lista para sacarse la superlicencia de pirata
María de Villota Comba es una piloto de automovilismo española que está ahí por el apellido del padre, ya que ni siquiera era buena, era del montón (del montón malo). Era decentilla como muchos otros pilotos, pero no lo suficiente como para correr en F1. Tiene un palmarés patético, solo ha ganado una carrera de turismos. De hecho, varias veces le sacaron bandera blanca por lenta. Su único mérito fue ser la primera mujer en hacer ciertas cosas, las cuales vienen ayudadas por ser hija de quien es. Si hubiese sido un hombre no habría llegado tan lejos ni de broma.

María de Villota no dispone de la superlicencia para poder competir en la F1 motivo por el cual Marussia sólo corrió con un coche en Valencia por enfermedad de Timo Glock. Anteriormente Renault no quiso gestionarsela y los tiempos que hizo no se publicaron. Blanco y en botella.
Durante la temporada del año 2012 de Fórmula 1, María de Villota es probadora del equipo ruso Marussia, en una maniobra publicitaria, tras adquirir su plaza en el equipo.

Todos hicieron la vista gorda sobre sus limitaciones porque molaba tener una mujer en Fórmula 1 y el 3 de julio de 2012 sufrió un accidente mientras conducía hablando por el móvil a la vez que se maquillaba y al tener los espejos colocados para maquillarse se chocó con un camión aparcando. La peor parte se la llevó el camión y le destrozó la parte de atrás. Fueron tan rápido las asistencias que se dejaron atrás el ojo y ya no lo encontraron cuando volvieron a buscarlo.

Era muy probable que como resultado de la perdida de su ojo derecho le fuese imposible volver a competir en la alta competición, por lo que lo no le quedaba más opción que comprarse loro, un barco y se hacerse pirata.

Casi pierde la mano al intentar sacarse la superlicencia de marinera, pero vio la luz cuando el calvo de Antena 3 le ofreció ser asesora de seguridad de las retransmisiones de Fórmula 1. Su labor será ir repartiendo cuartillas a las escudería advirtiéndoles que deben mantener las rampas bien colocadas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Para comentar en esta web hay dos vías. Una es usando los comentarios que cada página tiene para insultar a su autora y decir que este blog es una mierda. Tanta sinceridad puede llegar a que otros lectores se sumen a lo que es ya, un secreto a voces. La verdad duele.