lunes, 8 de julio de 2013

Marta López

Marta López, de oficio primera expulsada de Gran hermano 2, y séptima expulsada de la primera edición de Gran Hermano VIP es una concursante de grandes hermanos y colaboradora de todo a cien.

Necesitaba más dinero o tenía ganas de salir más por la tele y accedió a participar en Gran Hermano, el reencuentro. Después de esta experiencia se le ha aconsejado una terapia de electroshocks para curarse la adicción a participar en realitys. Es tal su adicción a salir en la tele que hasta que el chiquillo no le salió no quiso darse de baja maternal... ni después.

Por otro lado, uno de los motivos que se añadían para querer entrar en la casa fue que se quedó sin carnet de conducir por puntos y se aburría en su casa. Conducía un coche de alquiler y cometió muchas infracciones, aunque ella trató de justificarse diciendo que fue un hombre manco y que la empresa no cambió el nombre.
Sólo pasó 10 días en la casa de Guadalix de la Sierra.

Marta logró poner de los nervios a más de un espectador mientras contaba todas sus posesiones familiares. Otros la votaron por pija y conservadora y algunos la acusaron de manipuladora. En poco tiempo se convirtió en imprescindible del programa de Javier Sardá, Crónicas Marcianas. Además fue la primera en desnudarse para Interviú, aunque el asunto se vendió como "un robado".

Se casó, plantó un árbol y tuvo un hijo, además de operarse la nariz. El caso es que ya se aburría y tenía mono de Gran Hermano, así que aceptó concursar en "El reencuentro".  Allí amplió su registro a "calienta braguetas". Le puso el aparato a Coyote Dax como para partir almendras, pero solo fue una estrategia burda de estar en el candelabro. Se acercan tiempos tenebrosos de peregrinaje de Marta de programa basura en programa basura contando sus trapos sucios.

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