miércoles, 17 de julio de 2013

Jimmy Giménez Arnau

Joaquín Giménez-Arnau Puente, popularmente conocido como Jimmy Giménez-Arnau, es Lord del Condado que vive del cuento desde que se casara con una nieta del Generalísmo y se gana la vida insultando.

Mal escritor autor, entre otros infumables tochos pseudoliterarios, de un libro cuyo título se muestra, ante la parroquia, esclarecedor: Cómo forrarse y flipar con la gente guapa. Es un caradura sin oficio conocido, pero con beneficios en lo audiovisual con una sordera del 65% desde que Pipi Estrada le diero su merecido.

Lleva décadas cobrando por ser eso, ser un bufón de lo que él mismo cree una sociedad hipócrita y pacata y ser un Pepito Grillo sin gracia que se sienta frente a las cámaras con una intención deshonesta: catequizar a las marujas más extremas, su único público objetivo. Confunde la sutil ironía con puñados de sal gorda. Suele Hablar de la familia Franco y su familia era tan franquista o más que la de Franco. Y cuando se casó con su nieta para pegar el braguetazo de su vida, era el más franquista de todos.

Pasó a ser un vago y un vividor de Franco a renegar de su pasado y comportarse como un auténtico traidor para poner verde a su familia política. Giménez-Arnau no ha tenido problemas en exponer su vida frente a los medios, aprovechándose de su condición de ex pariente de los Franco para criticar a la familia.
Nació a bordo del transatlántico. Se licenció en Derecho y se licenció en Periodismo. Durante su juventud practicó a nivel aficionado fútbol y boxeo y, entre otras actividades, fue vendedor de obras de arte robadas.
Debido a su matrimonio en 1977 con la nieta de Francisco Franco, se convirtió en un personaje popular. Su anterior matrimonio se disolvió con una sentencia del Tribunal de la Rota.

Este hecho le colocó inmediatamente en el punto de mira de la prensa del corazón, con la que desde entonces viene colaborando y realizando polémicas apariciones. Su breve matrimonio con una nieta de Franco fue un chiste de humor negro como los que publicaba en la revista Hermano Lobo, de la que fue cofundador.

En los últimos años, merced a su controvertida personalidad y su carácter polémico, ha pasado a formar parte indiscutible de la telebasura, en los que se dedica a soltar en voz alta toda gilipollez que se le pasa por la cabeza en un horario supuestamente protegido para la infancia, hasta que un día Pipi Estrada se las hizo pagar todas juntas. Le dio una paliza de campeonato y lo mandó al hospital junto a Hermann Tertsch.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Para comentar en esta web hay dos vías. Una es usando los comentarios que cada página tiene para insultar a su autora y decir que este blog es una mierda. Tanta sinceridad puede llegar a que otros lectores se sumen a lo que es ya, un secreto a voces. La verdad duele.