Mostrando entradas con la etiqueta asesinos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta asesinos. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de junio de 2013

José Bretón

¿"Inflamable" significa "flamable?"
José Bretón es un pobre hombre que siempre fue muy educado, siempre saludaba y le gustaban las barbacoas. De pequeño siempre fue un buen niño. Le llavaba panecitos blandos a su abuelita y ayudaba a cruzar la calle a los viejos. Pasó por el Ejército, el cual abandonó cuando conoció a su mujer, Ruth Ortiz. Trabajó como conductor de una ambulancia en una residencia de ancianos. Llevaba lo que se dice una vida normal y corriente, y lo peor que le había pasado es que se le habían quemado las tostadas. Un día iba con sus hijos por la calle y unos extraterrestres mancos le abdujeron a él y a sus hijos. A él lo lobotomizaron y sodomizaron un poquito y lo devolvieron a La Tierra, pero a sus hijos se lo quedaron de recuerdo un tiempo. Cuando se cansaron de ellos se lo regalaron a la exnovia de Bretón. A ella le gustó tener hijos y se los quedó.

Cuando quiso contar lo que había pasado ya todo el mundo le señalaba con el dedo llamándolo asesino y contó que los había perdido en el parque, porque lo de los extraterrestres no se lo iba a creer nadie. Todos le culpaban, ya que los medios de comunicación decidieron que era culpable, y como todo el mundo sabe, lo que sale en la tele es tó verdá. Desde entonces, por alguna extraña razón todo el mundo quiere que se haga cantante y le piden incansablemente que cante, pero hoy en día aun no ha dado el salto a la industria musical. Desde entonces todo el mundo dice que es un frío y calculador, cuando en realidad es un poco retrasado. Sobretodo, Antena 3 fue a saco a por él y ha sacado noticias amarillistas y cogida de los pelos para hacerlo parecer culpable y malvado. Incluso llegó a emitir un programa en el que salía una psicóloga analizando su cara diciendo que era inexpresiva propia de psicópatas y de ella que la forma en que las cejas se arqueaban era de profunda tristeza.
Nunca dije que estuvieran  en Las Quemadillas
Dije que estaban quemadillos

Sea como fuere, un juez estableció una orden de alejamiento por la que José Bretón no puede acercarse a menos de cien metros de ninguna barbacoa. Lo peor de todo es que nadie buscó a sus hijos y todos lo daban como culpable sin ninguna prueba. Mientras tanto, los extraterrestres siguen libres y la policia no encontraba los cuerpos. Teniendo en cuenta que solo los buscaban en la finca de Las quemadillas y de ahí no salían siguiendo a un zahorí se puede entender el porqué. Lo peor de todo es que sí estaban allí quemadillos, pero como la policía era andaluza, cuando tenían que examinar unos huesos encontrados allí era la hora de la siesta y dijeron que eran de unos roedores. Cuando saltó la noticia el garrafal error, el que tenía que despedir a los del CSI de Andalucía le tocaba siesta y todo quedó como una simpática anécdota. Aun sin priebas lo metieron en prisión. En la cárcel se puso de huelga de hambre, la cual duró un día y porque se encontraba mal. Estaba tan mal que engordó 3 kilos. El médico le recetó un chuletón.

miércoles, 16 de enero de 2013

Jessica Fletcher


Jessica Beatrice Fletcher más conocida como Jessica Fletcher o la vieja fea de los cojones era una profesora de inglés, que tras el fallecimiento de su esposo, se puso a escribir libros y matar gente a mansalva. Vivía en Cabot Cove. Sin embargo, también realiza frecuentes viajes por toda la geografía de Estados Unidos, para seguir matando.
El caso es que donde quiera que ella esté "casualmente" se acaba cometiendo un asesinato. A partir de ahí, ella se dedica a investigarlo, por lo que se podría decir que ella se lo guisaba y ella se lo comía. Normalmente las autoridades locales no sospechan de la sanguinaria viejecita. Al final, Jessica siempre acaba manipulando las pruebas y cargándole el muerto al primer gilipollas que pueda. Enredaba hasta confundir a la poli aunque hay quien afirma que el Sheriff Tupper y al Dr. Hazlitt son sus cómplices. El médico falseaba las autopsias y el sheriff plantaba pruebas falsas que corroboraran sus absurdas teorías. Así dejó un reguero de tropecientos muertos a lo largo de doce años. En todos los capítulos al final al propio autor del crimen acaba confesando su culpa ante tanta evidencia.
Cuando la pila de cadaveres fue demasiado grande, Jessica Fletcher se va de Cabot Cove y va vivir en Nueva York. Otra cosa que le motivo cambiar su base de operaciones es que Cabot Cove solo tenía 2000 habitantes y ya no quedaban ni para una partida de mus. Curiosamente a nadie le extrañó el alto índice de asesinatos.