Ojete
Un Ojete es un agujero existencial de origen anatómico y aplicaciones filosóficas inesperadas.
Un portal oscuro por el que la humanidad demuestra diariamente que la evolución no siempre avanza hacia la dignidad.
A veces se abre solo; a veces protesta; a veces sentencia.
Para algunos filósofos —los valientes, los que ya no buscan financiación universitaria— el Ojete encarna el paradigma definitivo del ser: no porque expulse, sino porque expone. A través de él se mide el miedo, la valentía y la capacidad de aceptar verdades incómodas especialmente después de un susto.
Los místicos más irresponsables aseguran que es un dispositivo de expulsión poética, un lugar donde la materia abandona el cuerpo para que las emociones no tengan que hacerlo. Esta interpretación, por supuesto, jamás es aceptada por los críticos literarios, probablemente porque ninguno admite públicamente que también lo tiene.
O, siendo muy sabios ellos, simplemente no quieren hablar del tema.
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