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domingo, 20 de octubre de 2019

Noé

Ea palomita, ve a buscar los píxeles
 que me faltan
Noé es un señor barbudo tataranieto de Adán que se dedicaba a hacer barcos en los sitios más iverosímiles. Jugaba a la petanca y tiraba migas de pan a las palomas sin molestar nunca a nadie. Bien es cierto que espiaba a su vecina, pero en los pergaminos, justo en la parte que lo decía hay un agujero y sin pruebas no hay crimen.

Un día, Dios se dio cuenta que Noé era el único que no le había salido defectuoso de fábrica y estaba empezando a arrepentirse. Así que decidió hacer borrón y cuenta nueva. Se decantó por lo más humano posible; un diluvio universal y ahogarlos a todos para que murieran entre terribles sufrimientos.

Dios decidió darle la exclusiva a Noé y como él era un buen hombre, pasó 120 años advirtiendo a sus contemporáneos del peligro que los amenazaba, pero no le hicieron caso. Por otra parte, cualquiera hace caso a un señor que está construyendo un barco enorme en su jardín.

Noé no tenía conocimientos ni las herramientas para construir un barco, pero Dios le proporcionó unos DVDs de Bricomanía. Se lo tomó con calma y tanto él como su familia tardaron unos 50 años en terminarla. Todos los del pueblo lo señalaban con el dedo y se partían la caja, cosa bastante comprensible.

Llegó el día y llovió del copón. Tuvo una duración de cuarenta días con sus noches respectivas, durante los cuales toda la Tierra llegó a estar bajo las aguas, destruyendo todo rastro de vida humana y animal, exceptuando a los animales que, junto a Noé y su familia, subieron al arca. Cuando terminó de llover, se secó todo y todos estaban bien muertos, se bajaron del arca.

Noé y su familia se hicieron una coqueta mansión cuyos cimientos eran cadaveres, que la cosa no estaba para desperdiciar nada. Después de esto, Noé 350 después del diluvio, fingió su muerte y actualmente asalta casas por el método de chimeneing bajo el seudónimo de Papá Noé.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Josué

Vosotros, los de ahí abajo...
¡Vais a morir todos!
Josué es el nombre del sucesor de Moisés cuando empezó a estar seníl y a decir chorradas.

Fue el encargado de conquistar Canaán de forma pacífica, pero como le gustaba mucho la sangre decidió hacerlo por las malas.
De hecho solo conocía métodos para conquistar ciudades; por las malas, con violencia y "a lo Josué", que era por las malas pero con más sangre.

Si no saliera en la biblia pensaríamos que era más un villano que un personaje bíblico.

Nació y creció en Egipto haciendo pirámides hasta que se fue de excursión con Moisés al campo. O eso creía él, pero el caso es que lo que empezó con una posible merienda campestre acabó en Éxodo.
Fue ascendiendo hasta llegar a comandante y lugarteniente de Moisés.
A pesar que su jefe bajó con unas tablillas que decían entre otras cosas que no debía matar, evidentemente se lo pasó por el forro de los huevos.

Conquistó Jericó y mató a todos los habitantes de la ciudad, incluyendo mujeres y niños, a excepción de la prostituta Raab, que había colaborado con los espías enviados por Josué y que de todas formas así mojaba el churro para celebrarlo. La ciudad fue destruida por completo, y Josué maldijo a quien intentara reconstruirla, ya que pilló a un par de listillos recalificando el terreno. A Josué no le molaban los especuladores.

Al intentar atacar la ciudad de Hay, sus tropas sufrieron una derrota y echó la culpa a un tal Acán, que era el pringao del grupo y el que más cerca estaba en ese momento. Acán fue lapidado, cosa que seguro no le hizo mucha gracia. Luego sí conquistó Hay, ya que el resto entendió el concepto de "cabeza de turco". Josué esta vez fue más misericordioso y mató a más gente.

Los hititas, amorreos, cananeos, pereceos, jebeos y jebuseos decidieron unirse a él, ya que no tenían ganas de ser exterminados. Con ellos siguió cabalgando hacia el sol matando y destruyendo ciudades: Maquedá, Libná, Laquis, Eglón, Hebrón y Debir. En todas ellas fueron exterminados todos sus habitantes.

Y tras cargarse a más de la mitad de los habitantes de oriente medio consumó la conquista de la tierra prometida.
Ya viejo convocó una asamblea y recomendó a los israelitas que mantuvieran su fidelidad a Yahvé, que si no sacaba la espada a paseo y se ponía a exterminar. 

Murió a los 110 años de edad en plena juventud cuando estaba a punto de jubilarse.

jueves, 18 de julio de 2013

Poncio Pilato

Poncio Pilato, también conocido como Pilatos fue un coleccionista de llaveros de la provincia romana de Judea cuando Jesucristo vendía enciclopedias de puerta en puerta. De hecho, llevaba una vida bastante tranquila hasta que se cruzó ese barbudo en su camino.
Poco se sabe de su vida, pero por alguna extraña razón se lavaba las manos hasta para las cosas más insospechadas. Se casó con Incontinencia Suma Claudia Procula. Se dice que era de Tarraco, por lo que se deduce que era catalán.

Fue designado prefecto de Judea por Tiberio e intentó romanizar Judea sin éxito por culpa del Frente Popular de Judea, el cual daba mucho por culo. Por aquella época su líder era Barrabás. Tuvo un mal comienzo en su puesto al colocar unas insignias de oro y que brillaban demasiado por lo que deslumbraban a los judíos mientras labraban la tierra, pescaba y hacía usura. Los judíos se revelaron y como no tenían soldados como para matar a seis mil judíos y no se había inventado los campos de concentración, cedió.

Luego construyó un acueducto para llevar agua a Jerusalén y para pagarlo pidió al Sanedrín que se lo subvencionara. Cedieron bajo la condición de que se ocultara el origen de los fondos y que no se supiera, pero el acuerdo fue descubierto. Los judíos acamparon delante del templo en plan 15M, pero Pilatos, harto de esto, mandó matar a los perroflautas. Después de esto le cogió gusto a eso de matar.
Un día vio a Cristo por la calle alunizando con su carromato un mercadillo e inmediatamente pensó que era un poco gilipollas, pero completaba a la perfección su colección de llaveros de Judea. Había otro igual en el último fascículo de la revista centurión, pero estaba de viaje por entonces. Fue entonces cuando se le ocurrió grandiosa idea de crucificar a alguien que podía convertir el agua en vino, en vez de invertir en él.

Tras esto, pidieron la hoja de reclamaciones y fue destituido del cargo. Decidió reconducir su vida e inventó el pilates. Montó una cadena y se hizo rico, aunque lo fundieron a impuestos y Suiza no existía.

miércoles, 19 de junio de 2013

Job

¡Quien me ha puesto la pierna encima para
que no levante cabeza!...¿QUIÉN?
Job fue un señor del año chonicientos antes de cristo que muchos lo recuerdan por su paciencia, cuando en realidad era más bruto que un arado. El caso es que era rico, tenía hijos criados y una plantación de marihuana en el jardín. Cabe recordar que en aquella época era legal en la tierra de Uz.
Todo empezó a irle jodidamente mal cuando Dios y Satanás tienen un pique y hacen una apuesta. La siguiente era que Satanás le haría todas las perrerías posibles para conseguir que renegase de su fe.
Satanás le provocó enfermedades, tales como: sarna, ataque de caldeos y sabeos a sus criados, muerte de su ganado, pobreza, el repudio de su mujer e incluso la muerte de sus hijos. Terminada la prueba, le es restituida su felicidad anterior aún con más del doble de lo que tenía por daños y perjuicios. Por lo tanto, el diablo perdió la apuesta y tuvo que cortar el césped con el traje de su señora.

martes, 18 de junio de 2013

Abraham

Ande vas peazo animal,
No se te puede gastar una broma
Abraham fue el primero de los patriarcas del pueblo de Israel una vez que Noé dejó de construir barquitos, algo que tranquilizó bastante a la población. 

Tras la muerte de su padre, tenía setenta y cinco años y pensaba ya en jubilarse e irse de crucero, pero Dios le cortó el rollo.

Le ordenó salir de su tierra y que fuera al país que a él le saliera de los cojones. Evidentemente Abraham no preguntó más, ya que Dios tenía fama desde convertir a la gente en estatua de sal hasta diluvios.

Así que viajó por el mundo a lo mochilero con su familia hasta Canán, donde años más tarde perdería Cristo las sandalias. Allí Abraham construyó un altar al Señor y siguió viajando hacia el sur hacía el desierto.

Se pasó tres pueblos y llegó a Egipto.
Allí había mucha falta de mujeres y mucha acumulación de líquido del amor en los escrotos, así que el faraón le quitó la mujer. A Abraham le dio igual, ya que no se le levantaba y le dieron ovejas, barcos y putas.

Pero este putiferio no le gustó a Dios y le obligó junto a su mujer abandonar Egipto. En el siguiente pueblo un tal Abimelec. En este punto ya se la regala, ya que estaba tan usada que hasta se le caía el tampón.

Tras el período pasado en Egipto regresa a Canán. Allí vivieron durante algún tiempo, incrementándose sus rebaños, hasta que surgió la discordia entre los pastores de Abraham y los de Lot, su sobrino.

Abraham entonces propuso a Lot que se separaran, permitiendo a Lot que eligiera en primer lugar. Lot, que de tonto no tenía nada, escogió la fértil tierra, cerca de Sodoma y Gomorra, mientras que Abraham vivió en Canán.

Después de esto, invadieron a ambos y les obligaron a pagar impuestos. Tardaron en rebelarse 12 años. Al año siguiente, los invasores regresaron, derrotando a las rebeldes y tomando muchos cautivos, entre ellos Lot

Abraham reunió a sus hombres y persiguió a los invasores, derrotándolos. El rey de Sodoma le ofrece a Abraham el diezmo de los bienes recuperados como recompensa, pero Abraham lo rechaza, ya que había oído algún que otror rumor que en su pueblo iban con calcetines con las sandalias y que aquel pueblo iba a acabar mal.

Durante esta época, su mujer, al ser estéril, ofreció a su esclava, Agar a Abraham. Abraham dijo no, yo te amo la fecundó al segundo día y tres veces más para asegurarse. Luego la mujer echó a la esclava, pero a medio camino, Dios le hizo dar la vuelta, ya que en el cielo se aburría mucho y le gustaba este culebrón.

Su hijo se llamó Ismael. Cuando Abraham tiene noventa y nueve años, Dios se le aparece de nuevo y hace un pacto con él: Su mujer daría a luz a un hijo que será llamado Isaac y que a partir de ese momento todos sus descendientes tenía que cortarse el pellejo del pene y dárselo como ofrenda, ya que había empezado una colección. Tambíen les cambió el nombre a ambos, y Abram se llamaría desde ese momento Max Power Abraham y Sarai Pechitos McTetis Sara.

Tiempo después, Dios decide destruir Sodoma. Evidentemente Abraham intentó tranquilizarle, pero Dios le dijo que si encontraba a nosecuatos hombres buenos no lo destruiría.
A Lot, que por allí andaba, un ángel le dio el chivatazo y que huyera y que no mirase hacia atrás mientras las ciudades eran destruidas. Sin embargo, su esposa desobedece y queda convertida en una estatua de sal.

Tiempo después nace Isaac, de su esposa Sara. Cuando Abraham tenía noventa y nueve años, Dios se le aparece de nuevo para que le pagase unas deudas. Como tardó demasiado, ordenó a Abraham que le ofreciera a su hijo en sacrificio.

Isaac sabía que se iba a hacer un sacrificio, pero no sabía que era él. Justo cuando Abraham iba a sacrificar a su hijo, se lo impidió un ángel. Por suerte, Isaac era ventrílocuo, que si no se lo carga su padre allí mismo.

Dios hizo la vista gorda. Luego se fue a comprar tabaco y no volvió.
Tras la muerte de su mujer, tomó otra esposa, una putilla llamada Cetura de la que tuvo seis hijos. Abraham murió a los ciento setenta y cinco años de edad, a punto de coger la jubilación anticipada.

miércoles, 16 de enero de 2013

Barrabás

Barrabás
Barrabás fue un señor que vivió allá por la época en la que Jesús iba en plan perroflauta por el mundo. Estaba más tiempo en la cárcel que fuera por delitos tales como Top manta e ir desnudo por la via crucis, pero llegó un momento en que decidió matar a un romano. Tras su juicio fue declarado culpable y sentenciado a la crucifixión. Se libró por un tecnicismo legal y le cargaron la cruz el muerto a un hippie que iba predicando nosequé de paz, amor y el reino de los cielos. Él regresó con sus amigos y se fueron de botellón.

Después se enteró que su mujer se había largado aprovechando que estaba preso. Poco después, murió por lapidación, por los mismos que habían pedido la crucifixión de Jesús. Barrabás volvió a las andadas y fue detenido mientras robaba carteras a los que presenciaban la cruxificción de un tío al que a Barrabás le sonaba un poco la cara.

Fue detenido nuevamente por las autoridades romanas y llevado nuevamente a juicio ante Poncio Pilato. Esta vez lo condenó a cadena perpetua en una mina de azufre hasta que hubo una explosión. Luego de recuperarse de sus heridas fue enviado a trabajar en el campo.
Con el tiempo acabó en una escuela de gladiadores. hasta que el emperador Nerón lo libera. Ya libre se busca un apartamento en las catacumbas, hasta que hay un gran incendio de Roma, y es detenido como sospechoso y muere crucificado. Ironías de la vida.

Goliat

En su época no había motos para su tamaño
Goliat fue un soldado-gigante de la ciudad de Gat y paladín del ejército filisteo que era extraordinariamente alto para la media incluso para los estándares actuales, pues medía casi tres metros. Para encestar en la canasta se tenía que agachar. En el cole se reían de él, pero dejaron de hacerlo cuando los iba matando sistemáticamente y por estricto orden alfabético. Un día Goliat cogió su moto y fue a buscar medicinas para su abuelita que estaba enferma. Para llegar antes cogió una carretera secundaria, pero derrepente, conduciendo un Mercedes Benz, el hijo del amigo del rey Saul, pasó muy cerca y lo tiró de la moto, yendo a parar a un mojón de piedra, con la consiguiente hostia. Su moto marca Honda X-pansiva quedó siniestra total y el pijo que provocó el accidente se dio a la fuga, pero según testigos identificaron a un tal David. Por desgracia en esa época había tal cantidad de Davides que fue imposible encontrarlo, así que el juez de instrucción del caso ordenó matar a todos los primogénitos. La medida no fue muy bien entendida, pero es lo que tiene tomar decisiones borracho. El asunto se tapó, ya que Saúl, amigo del padre de David tenía grandes influencias, y con grandes nos referimos a Dios.
Luego se supo que el tal David se quedó de recuerdo la cabeza de Goliat y a esto le siguió una gran matanza de filisteos. No tenemos pruebas de ello y no queremos entrar en el terreno de la difamación. Esto fue lo que ocurrió, pero la Ley de memoria histórica de Israel modificó la historia por motivos políticos.

Jonás (profeta)

Jonás entendió de muy mala manera quien manda
Jonás fue un profeta que Dios mandó a predicar a Asiria para persuadirlos de arrepentirse de su maldad o de lo contrario su ciudad quedaría destruida. Algún malpensado diría que lo que fue era a amenazarles de mala manera. Jonás al principio se negó y se fue en barco creyendo que así podía huir de él. Dios es amor, pero llevarle la contraria lo cabrea bastante y si además no tienes cápsulas de nescafé, lo tienes crudo.
Dios, que antiguamente era muy vengativo, le mandó una tempestad e hizo que una ballena se lo tragara. Allí estuvo prisionero durante tres días. Por suerte, un ballenero japonés que estaba cazando ballenas con fines científicos, lo rescató. Después de eso, Dios le volvió a mandar lo mismo y esta vez, escarmentado le hizo caso. El pueblo entero le hizo caso a Jonás porque ya sabían de antemano como se las gastaba. Eso sí, Jonás como profeta una mierda, ya que lo único que predijo no se cumplió, por lo que más que profeta debería ser llamado "el tío ese que se lo comió una ballena" y poco más.

Judas Iscariote

Mi tessssoooooroooo
Judas Iscariote, fue hijo de un trapecista de la región de Belén que murió haciendo su famoso truco: el saltito celote. Fue el más "colgao" de los apóstoles de Jesús de Nazaret y sin ánimo de juzgar a nadie, se podría decir que era un hijo de puta traidor de mierda que reveló a los miembros del Sanedrín el lugar donde podían capturar a su Maestro.

Aunque Jesús sabía que lo iba a hacer y le iban a dar la de el pulpo, él quería una sesión sado gratuita, pero esto no lo sabían los demás, así que se cabrearon y en sus evangelios escribieron burradas de él. Judas era el tesorero y robaba el dinero destinado a los pobres para dárselo a los más pobres. Luego se lo robaba a esos y se lo daba a los aun más pobres y así hasta el infinito. Una estafa piramidal en toda regla.

Judas guió a los guardias que arrestaron a Jesús hasta el lugar donde lo encontraron y les indicó quién era besándole. La humanidad condenó por unanimidad a Judas, ya que todos le señalaban como culpable y algo mariquita.

Por su traición fue recompensado con treinta siclos de plata, pero al poco tiempo se arrepintió de no haber pedido más, ya que se dio cuenta que hacienda le iba a pedir un porcentaje muy alto. Le pillaron con las doce monedas, pero se defendió alegando que eran de chocolate. Paradojas de la vida, Judas acabó muriendo antes que su maestro, ya que tuvo un accidente con un árbol; se enredó con una soga al cuello y acabó muy malherido, murió de camino al hospital.

Según otra versión, Judas compró un unas parcelas en Ibiza con el dinero que obtuvo gracias a su traición, pero cayendo de cabeza en una guillotina.
Antes del accidente, le dio tiempo a acabar su primer libro, llamado El evangelio según yo. El pergamino estaba hecho una mierda, pero la parte que pudo ser traducida comienza indicando que se trata de las revelaciones que Jesús hizo a Judas Iscariote, en círculos reducidos, tres días antes de la Pascua. Según este evangelio, Judas entregó a su maestro a los romanos siguiendo órdenes del propio Jesús, por lo del sexo gratuito.

El Jesús que presenta este Evangelio es un hippie fumado, se ríe con frecuencia de lo capullos e incultos que son los demás discípulos. Al final del texto, Judas es vitoreado por conseguir que su maestro alcanzara su propósito y es feliz y pleno, aun así acabó colgado.