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martes, 18 de junio de 2013

Arca de la Alianza

Cuando Moisés oyó la palabra
arca temió que le obligase
a construir otra cosa como Noé
El Arca de la alianza es un objeto sagrado que guardaba las tablas de piedra que contenían los Diez Mandamientos y un reactor nuclear en miniatura.

Dios se la dio a Moisés para que no se estropeara las piedras, ya que por aquella época no se habían inventado las fotocopiadoras.

El caso es que no le contó que en realidad era una réplica que compró en una tienda de chinos, ya que sabía que los judíos no eran muy de fiar. La verdadera está en el cielo y es donde Dios guarda su dentadura postiza.

Desapareció con la destrucción del templo de Jerusalén por el rey Nabucodonosor II. Lo cierto es que un tal Jeremías se la llevó en un lugar seguro hasta que se acabase la violencia en Israel. Ni que decir que siguió en su escondite criando polvo desde entonces.

Hay quien cree que está en Etiopía, ya que Salomón tuvo un calentón con la Reina de Saba y producto del mismo nació Menelik I, futuro rey de Etiopía. Menelik regresó a Etiopía y se llevó el arca, aunque lo cierto es que se llevó una mala copia.

Al fin y al cabo Salomón era sabio y su hijo gilipollas. Indiana Jones la encontró cerca de El Cairo, Egipto y fue escondida en el Área 51, pero luego se perdió. En 1943 los Nazis la encontraron en la Patagonia argentina. Fue llevada a la Antártida. Los rusos la capturaron en el traslado y en 1986 al manipularla la hicieron estallar, provocando el agujero en la capa de Ozono. Este incidente fué encubierto al mundo como el desastre de Chernobyl.

Abraham

Ande vas peazo animal,
No se te puede gastar una broma
Abraham fue el primero de los patriarcas del pueblo de Israel una vez que Noé dejó de construir barquitos, algo que tranquilizó bastante a la población. 

Tras la muerte de su padre, tenía setenta y cinco años y pensaba ya en jubilarse e irse de crucero, pero Dios le cortó el rollo.

Le ordenó salir de su tierra y que fuera al país que a él le saliera de los cojones. Evidentemente Abraham no preguntó más, ya que Dios tenía fama desde convertir a la gente en estatua de sal hasta diluvios.

Así que viajó por el mundo a lo mochilero con su familia hasta Canán, donde años más tarde perdería Cristo las sandalias. Allí Abraham construyó un altar al Señor y siguió viajando hacia el sur hacía el desierto.

Se pasó tres pueblos y llegó a Egipto.
Allí había mucha falta de mujeres y mucha acumulación de líquido del amor en los escrotos, así que el faraón le quitó la mujer. A Abraham le dio igual, ya que no se le levantaba y le dieron ovejas, barcos y putas.

Pero este putiferio no le gustó a Dios y le obligó junto a su mujer abandonar Egipto. En el siguiente pueblo un tal Abimelec. En este punto ya se la regala, ya que estaba tan usada que hasta se le caía el tampón.

Tras el período pasado en Egipto regresa a Canán. Allí vivieron durante algún tiempo, incrementándose sus rebaños, hasta que surgió la discordia entre los pastores de Abraham y los de Lot, su sobrino.

Abraham entonces propuso a Lot que se separaran, permitiendo a Lot que eligiera en primer lugar. Lot, que de tonto no tenía nada, escogió la fértil tierra, cerca de Sodoma y Gomorra, mientras que Abraham vivió en Canán.

Después de esto, invadieron a ambos y les obligaron a pagar impuestos. Tardaron en rebelarse 12 años. Al año siguiente, los invasores regresaron, derrotando a las rebeldes y tomando muchos cautivos, entre ellos Lot

Abraham reunió a sus hombres y persiguió a los invasores, derrotándolos. El rey de Sodoma le ofrece a Abraham el diezmo de los bienes recuperados como recompensa, pero Abraham lo rechaza, ya que había oído algún que otror rumor que en su pueblo iban con calcetines con las sandalias y que aquel pueblo iba a acabar mal.

Durante esta época, su mujer, al ser estéril, ofreció a su esclava, Agar a Abraham. Abraham dijo no, yo te amo la fecundó al segundo día y tres veces más para asegurarse. Luego la mujer echó a la esclava, pero a medio camino, Dios le hizo dar la vuelta, ya que en el cielo se aburría mucho y le gustaba este culebrón.

Su hijo se llamó Ismael. Cuando Abraham tiene noventa y nueve años, Dios se le aparece de nuevo y hace un pacto con él: Su mujer daría a luz a un hijo que será llamado Isaac y que a partir de ese momento todos sus descendientes tenía que cortarse el pellejo del pene y dárselo como ofrenda, ya que había empezado una colección. Tambíen les cambió el nombre a ambos, y Abram se llamaría desde ese momento Max Power Abraham y Sarai Pechitos McTetis Sara.

Tiempo después, Dios decide destruir Sodoma. Evidentemente Abraham intentó tranquilizarle, pero Dios le dijo que si encontraba a nosecuatos hombres buenos no lo destruiría.
A Lot, que por allí andaba, un ángel le dio el chivatazo y que huyera y que no mirase hacia atrás mientras las ciudades eran destruidas. Sin embargo, su esposa desobedece y queda convertida en una estatua de sal.

Tiempo después nace Isaac, de su esposa Sara. Cuando Abraham tenía noventa y nueve años, Dios se le aparece de nuevo para que le pagase unas deudas. Como tardó demasiado, ordenó a Abraham que le ofreciera a su hijo en sacrificio.

Isaac sabía que se iba a hacer un sacrificio, pero no sabía que era él. Justo cuando Abraham iba a sacrificar a su hijo, se lo impidió un ángel. Por suerte, Isaac era ventrílocuo, que si no se lo carga su padre allí mismo.

Dios hizo la vista gorda. Luego se fue a comprar tabaco y no volvió.
Tras la muerte de su mujer, tomó otra esposa, una putilla llamada Cetura de la que tuvo seis hijos. Abraham murió a los ciento setenta y cinco años de edad, a punto de coger la jubilación anticipada.

Jeremías

Jeremías, ve y díles que se arrepientan y
me compren cápsulas de Nescafé
Jeremías fue un profeta hebreo que escribió el Libro de Jeremías. Entre otras cosas porque era su libro y no sabía que título ponerle. Pasó toda su vida dedicándola a llamar a todos a arrepentirse y a adorar a Dios, ya que si no les conquistarían.
Los reyes de esa época se lo tomaron a mal y entendieron que era una especie de chantaje y extorsión, así que le dieron no pocos latigazos bien merecidos. Aun así se puso aun más pesado y lo encerraron entre rejas y lo abandonaron varias veces en estanques, pero él era muy burro y parecía no querer entender.
Y todo porque predicaba la paz y el amor a Dios, ya que si no Dios les metería un hierro candente por el culo. Lo dijo con otras palabras, pero básicamente era eso.
Nabucodonosor II derrotó a los judíos, llevó cautivos a los notables, esclavizó a miles de personas, ejecutó al rey y destruyó el Templo de Jerusalén. Únicamente los pobres fueron respetados y Jeremías puso pies en Polvorilla, primero a Mizpah y luego a Egipto, llevando consigo el Arca de la Alianza en una cueva. Murió apedreado en Egipto, ya que empezó con la misma cantinela.